Planifique las nueve etapas posibles de la limpieza de un sistema, pero siga las recomendaciones para determinar las necesidades de su sistema:
Lavado estático Lavado dinámico Desengrase Lavado con biocida para sistemas con riesgo de bacterias Eliminación de óxidos superficiales para sistemas con componentes de acero dulce Eliminación de efluentes o lavado final Neutralización para limpiezas con ácidos inhibidos Pasivación Introducción de inhibidores de corrosión y dosificación de biocidas