El salón de una casa es la parte de la casa dónde la mayoría de gente pasa más tiempo. Allí recibimos a las visitas, nos relajamos, vemos la televisión, hablamos con la familia, etc. Por eso todos intentamos darle un toque cálido a esta sala de la casa, para que todo el mundo se sienta bien en ella.

Además, por lo general suele ser la habitación más vasta de todo el hogar, por lo que la decoración del salón es importante. Debemos lograr darle todo el confort que podamos sin olvidar el lado estético.
Al principio, lo que nos puede costar es ver el verdadero aspecto, el tamaño real de nuestro salón. Un buen consejo para darnos cuenta de ello es hacer una foto del mismo. Con ella, el estilo y el equilibrio de la sala nos saldrán más claramente. Nos daremos cuenta al instante de los aspectos que nos gustan o nos disgustan de la sala o los que podemos cambiar.
Los muebles del salón deben ser funcionales a la vez que elegantes y estéticos. Este tipo de muebles garantizarán el confort de toda la familia. No puede faltar un buen sofá cómodo, uno pequeño para leer, una alfombra para poder tumbarse en el suelo,…tener muy en cuenta las aficiones de cada uno. Así, podéis poner una buena televisión con una buen equipo de sonido o una buena cadena musical con una colección de vuestra música favorita.
Las plantas y los ramos de flores son un toque distintivo en un salón. Además, os ofrecerán un toque de frescor a toda la pieza. Unas cortinas elegantes también contribuirán a darle calidez a la sala.
La iluminación es un aspecto muy importante en la decoración. Para ello multiplica tus puntos de luz y juega con los efectos que éstos provocan. Un solo punto de luz suele ser demasiado agresivo, por ello es mejor repartir estos puntos por toda la estancia.
Los colores también son esenciales para una buena decoración del salón. Depende de los colores trasmitiremos unas sensaciones u otras. Por ejemplo, el azul nutre el intelecto, el verde facilita la concentración, el violeta estimula la espiritualidad y el amarillo aumenta la moral. Por tanto, evitemos los colores tristes o demasiado oscuros.